¿Se imaginan poseer varias nacionalidades y tener que realizar periódicamente trámites burocráticos personándose en sedes administrativas de cada uno de los países de los que se tenga pasaporte?
¿Se imaginan disponer todas las semanas de numerosas ofertas de ocio y entretenimiento de distintos amigos y colegas (desconocidos entre ellos) para salir ese fin de semana?
¿Se imaginan haber postulado para unas cuantas ofertas de empleo (nada anormal, por otra parte, cuando se trata de encontrar un trabajo) y recibir respuesta y citación de todas ellas para tener lugar una entrevista en el plazo de tan sólo 24 horas?
¿Se imaginan haber sido invitados a una fiesta en honor de un amigo y comprobar que, al entrar en el local de celebración, el 90% de los asistentes son completos desconocidos para uno, un 20% desconocidos también para el homenajeado, y la mayoría hablan de él (incluso a veces aireando detalles íntimos) o simplemente participan de la fiesta como espectadores?
¿Se imaginan estar celebrando una fiesta en el pisito de alquiler compartido con tus amigos y otros colegas y que a media sesión toquen el timbre de la puerta y aparezcan sonrientes tus padres como si fueran dos “colegas” más queriendo participar en ella sin haber sido realmente invitados?
Creo que en todos los ejemplos planteados, nadie saldría airoso de los compromisos. Resultaría demasiado estresante o simplemente inaceptable. El grado de coartada es demasiado alto como para que no nos resulte, al menos en algún momento del proceso, agobiante. No se pueden mantener tantos compromisos al mismo tiempo, no durante tanto tiempo como para que puedan considerarse duraderos.
De alguna manera, dichas situaciones de ejemplo se parecen mucho a la “experiencia de usuario” de las actuales redes sociales, como Facebook, Twitter, Tuenti, Sonico, Hi5!, etc.
Una de las razones por las que hay muchos jóvenes que se están dando de baja de Facebook y de otras redes sociales es por la intrusión de sus padres en las redes de “amigos” suyos. Dichas redes están empezando a convertirse, en muchos casos, en objeto, razón y herramienta de chantaje emocional, así como de control parental excesivo. Otra de las razones, es la llamada “Fatiga Cibernética”.
No es de extrañar que en Facebookland estén a día de hoy en pleno proceso democráticamente consultivo para determinar el grado de privacidad y referencia que deberían albergar las redes de contactos y amistades de sus usuarios. El asunto no es baladí, puesto que en ello va el futuro y supervivencia del actual modelo de redes sociales de perfiles de usuario. Este esquema de comunicación corre el riesgo de morir de éxito a menos que se realice una revisión profunda de su funcionamiento y capacidad. Aquí les muestro una noticia sobre el resultado de dicha redefinición de los conceptos de “relación” y “privacidad” en Facebook.
Me explicaré con otro ejemplo:
¿Qué pasaría si cada domicilio pudiese tener la posibilidad de elegir uno o varios de entre muchísimos servicios postales para que sean los seleccionados únicamente los que lleven la correspondencia a casa? Suponiendo que no hay acuerdos comerciales entre dichas empresas, la única manera de hacer llegar una carta a una vivienda sería que tanto el remitente como el destinatario tengan contrato en la misma empresa postal puesto que el envío quedaría “dentro” de la red de distribución de dicho servicio de correo. Este planteamiento parece casi surrealista, pero es lo que en teoría ocurre con la telefonía móvil, sólo que las operadoras mantienen acuerdos comerciales y técnicos desde que existe un mínimo de competencia, por lo que es posible tener suscrito un contrato con Vodafone y recibir llamadas de un móvil Movistar. Sin estos acoplamientos técnicos y comerciales que, repito, existen desde un principio, aquellos que tienen un contrato con Movistar sólo podrían comunicarse con otros Movistar. Absurdo, ¿verdad?.
Pues bien, actualmente las redes sociales funcionan cada una por su lado, captando usuarios al margen de si esa misma persona ya está en otra red semejante. La mecánica del asunto está de pleno metida en la absurdez del ejemplo planteado en el párrafo anterior. Si, de todos mis amigos, Pepito está en Facebook, Fulanito en Twitter, Menganita en Tuenti y Manolito en Sonico, ¿por qué no puedo yo estar en Hi5! y saber de ellos a través de mi plataforma? ¿Por qué tengo que registrarme y dar de alta mi perfil en cada una de dichas redes para poder comunicarme plenamente con mis contactos? Una solución sería, inspirándonos en el modelo de telefonía móvil, llevar a cabo una sindicación de tal manera que un usuario, al registrarse en cualquiera de las redes sindicadas, reciba un identificador universal reconocible en el resto de las aplicaciones, de tal manera que sus amigos, con perfil en dichas aplicaciones, puedan buscar a su colega y anexarlo como un nuevo contacto. De esta forma, la competencia se reduciría (nada más y nada menos) a intentar captar usuarios para que establezcan su base de perfil en ellas y que utilicen su plataforma utilizando las funcionalidades de la misma como reclamo. Claro que para poder llevar a cabo este “intercambio” en la visibilidad de los perfiles, éstos han de ser homologables en cuanto a su estructura, formato y estilo. Eso es lo complicado.
Por último, sólo me queda plantear otra cuestión: ¿por qué yo no puedo modular el grado de referencia e indirección que quiero mantener con mis contactos, estableciendo que para algunos sí pueda ser visible para sus amigos, mientras que para otros contactos sólo me interese ser visible únicamente para ellos? Y en todo caso, debería de establecerse un tope al grado de referencia, porque si no, se puede empezar teniendo un amigo en Facebook que estuvo en Francia de Erasmus y acabar teniendo como amigo a Nicolás Sarkozy. ¡Menuda red!. Yo no quiero formar parte de ningún experimento social, sino que las aplicaciones de comunicación en las que me introduzca sean serias.
En definitiva, yo propondría la visibilidad de los perfiles inter-plataforma y disminuir el grado de visibilidad de los perfiles intra-plataforma. Todo esto, además, debería poder ser modulado y configurado totalmente por los usuarios.